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martes, 1 de abril de 2025

BADAJOZ. Pallares. Gastro ruta

30 de marzo de 2025


Distancia 11,5 km

Asc. Acumulado. 312 m


Des. Acumulado. 312 m


Altura max. 583 m.


Altura mín. 504 m.


Tiempo de marcha 2 h. 58 m.


Velocidad. Media 3,88 km/ h


Valoración 7


Señalización: Sin señalizar



Ruta realizada con el club de senderismo Emerita Augusta. Nos hemos desplazado en autobús hasta las inmediaciones de la ermita de San Isidro de Pallares, una pedanía dependiente de la localidad de  Montemolín.
Club de senderismo Emérita Augusta


Organizada por una asociación de la pedanía esta magnifica gastro ruta que nos da un paseo por esta bonita sierra en un precioso y soleado día.


Alrededor de 600 personas venidas de distintas localidades de Extremadura y Andalucía partimos de la ermita, cruzamos la carretera EX318 y nos adentramos en agradables caminos entre encinares, siguiendo el Arroyo Zapata que cruzamos algo más adelante.



Arroyo Melojeros

Arroyo Melojeros


A poco más de tres kilómetros el primer punto de avituallamiento, si tienes sed, agua, pero además un bocadillo de jamón y una copita de vino clarete de la pitarra de Maguilla. 


Al finalizar el ágape comenzamos una suave subida para descender hasta el Cortijo de la Nava donde se separa la ruta corta para los menos acostumbrados a caminar, nosotros seguimos por la ruta larga.
Punto de avituallamiento

 
Pasamos el abandonado cortijo de Rufino y otro pequeño repecho que nos sube a un segundo punto de avituallamiento, fruta y agua.
Ahora toca bajar, un bonito descenso que nos lleva a cruzar el Arroyo Melojeros y vuelta a subir, aunque son cuestas pequeñas y suaves.




El camino gira al norte, caminos entre prados florecidos y encinas que nos llevan hasta un nuevo avituallamiento, un platito de chacina y queso con sus picos acompañados de una copa de vino tinto de Valencia del Ventoso.





Volvemos a cruzar el Arroyo Melojeros y el camino se dirige de nuevo hasta el Cortijo de las Navas, ahora seguimos el camino de la ruta corta que en poco más de tres kilómetros nos devuelve de nuevo hasta la pradera de la ermita de San Isidro.









Comida y bebida en un gran ambiente muy bien organizado por la asociación. Seguro que volveremos.