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jueves, 24 de marzo de 2011

Lisboa y el concierto de Roger Waters

Hoy nos hemos ido a patear Lisboa, bueno, en realidad hemos ido a ver el concierto de Roger Waters, alma mater de Pink Floid y creador de “El Muro” que en su gira 2010-2011 pasa por Lisboa, Madrid y Barcelona. Yo, prefiero ver los conciertos en Lisboa, aparte de la proximidad, me gusta mucho el ambiente que se respira en la capital portuguesa cada vez que hay un concierto de este tipo.
Fali, Noni y yo cogimos el coche nada mas salir yo de trabajar, a las 9 de la mañana, ya teníamos entradas y una habitación triple reservada en el hotel Sana Exclusive Classic, http://www.executive.sanahotels.com/es/en dos horas y media nos plantamos allí, la primera del día nos la dio el parking del hotel, lo bueno es que  Fali lo había leído en un foro, es muy estrecho y complicado para coches medianamente grandes, lo malo es que se acordó de decírmelo cuando ya estaba dentro, una aunténtica odisea llegar al aparcamiento curveando por los pasillos. Lo consegimos sin marcar el coche, el hombre columna se fastidió por hoy, ya veremos a la hora de sacarlo.
Rapidamente dejamos los bolsos y a patear, desde la avenida conde de Valmon donde se encuentra el hotel,  subimos a la parte alta del parque Eduardo VII,
 buena vista desde arriba de todo el parque, una productora preparaba el escenario para una publicidad de una conocida marca de ginebra. Bajamos a la praça del Marqués de Pombal para descender por la avenida de la Libertad y en la acera de la izquierda conforme desciendes además de las tiendas de moda de alta gama te encuentras con Hard Rock Lisboa, de lujo, nada mas apropiado para un día de concierto, primeras cervezas de la mañana y las clásicas fotos dentro del garito.



Llegamos a Praça Rossio, descendemos por la Rua Augusta, peatonal con gran ambiente, gente comiendo pues ya es hora, así llegamos a la Praça do Comercio, damos la vuelta por una calle paralela a la rua Augusta, la rua dos Correeiros, en un pequeño restaurante recomendado por la guía de Routard nos metemos a comer, un cocido a la alentejana y un par de bacalaos grelhados acompañados por un tinto de la casa que no estaba mal.
 A tomar café en “A Brasileira” en la rua Garret, 120 http://www.fromedome.com/shot/a-brasileira/ una bonita cafetería famosa por ser sitio habitual de  Pessoa, el interior es genial, un poco más cara de lo normal, eso se nota en los cafés y pasteis de Belem que nos metimos al cuerpo.

A por la copa nos vamos hasta el Palais Chinese en rua don Pedro V 89/90 http://www.rinconessecretos.com/copas/copas_europa_/pavilhao-chines-%E2%80%93-lisboa-portugal/pero nuestro gozo en un pozo, son las cuatro de la tarde y no abren hasta las seis, pero es un sitio que no hay que perderse, un poco más abajo en la rua Sao Pedro de Alcantara, 45 tenemos el instituto de los vinos de Oporto y Duero http://www.ivdp.pt/pagina.asp?codPag=169&codSeccao=5&idioma=3  donde degustamos un oporto de 20 años en un ambiente tranquilo y relajado.

De vuelta al hotel, preparados para el concierto, Jose y Guada, se unen al grupo, son colegas de Badajoz que también se han desplazado para ver a Waters, cogemos el metro en la estación de Sao Sebastiao (línea Vermelha) que en doce minutos nos pone en la estación de Oriente, una preciosa estación de ferrocarril construida en tiempos de la exposición universal celebrada en Lisboa. Ya empieza a verse ambiente, los alrededores están a tope, entramos en el centro comercial Vasco de Gama  http://www.centrovascodagama.pt// multitud de tiendas y restaurantes, la gente se aprieta para poder comer algo, nos metemos en la cafetería Lusitana, donde nos costó lo nuestro conseguir una cerveza, cuando lo conseguimos, salimos a la magnifica terraza con vista al Pavilhao Atlantico, http://www.centrovascodagama.pt/ donde se celebra el concierto. La tranquilidad que se respira en Lisboa a la hora de un concierto no se respira en Madrid donde la gente va mucho más deprisa, aquí se vive a ritmo cubano.
Llegó la hora, poco a poco nos vamos acercando a la puerta de entrada, pasamos los respectivos controles, no muchos por cierto, y dentro, el ambiente es espectacular, el pabellón a tope, un muro a medio construir decora el escenario,
 rápidamente a por cervezas y unos bocadillos, 
antes de terminarlos el señor Roger Waters sale a pista, lo demás ya no se puede describir, casi tres horas con un pequeño descanso, la obra de arte de “El Muro” sin faltarle un punto ni una coma, la gente sale extasiada, embriagada por el sonido y la voz muy cuidada de Waters, los efectos ya no se pueden contar porque hay que vivirlos, de todas formas aquí hay algunos pequeños videos no de muy buena  calidad (están hechos con mi cámara y mi pulso) pero para hacerse una idea.





                 


Todo el mundo sale encantado, cogemos el metro en Oriente y nos bajamos en Restauradores, cerca de Hard Rock donde entramos a seguir nuestra marcha y a cenar alguna cosa, domos cuenta de unas buenas aunque bastante caras hamburguesas y de unas pintas de Sagres, cuando nos echan (por la hora), un par de taxis nos dejan en la puerta del hotel.

Por la mañana, después de desayunar y antes de volver a casa dimos un paseo por la antigua expo, Alameda dos Oceanos, el Acuario y parque de las Naciones, y sobre las doce de la mañana, camino de casa.
¿Qué como saqué el coche del parking? Ni yo mismo me lo explico con la resaca de la fiesta del día anterior, pero salió.

lunes, 14 de marzo de 2011

V media marathón "Mérida patrimonio de la Humanidad"

Son las nueve de la mañana, hace sol aunque con un cielo raro, las calles se encuentran desiertas al ser domingo, hay buena luz y aprovecho para hacer una foto al arco de Trajano, luego me servirá de portada para el álbum de fotos, en la plaza de España los componentes de la asociación de atletas populares de Mérida ya llevan un rato montando todo lo necesario en la meta de la carrera, unos colocan vallas, otros preparan la barra con los grifos de cerveza que luego disfrutaran los corredores, las chicas colocan en las estanterías las bolsas de corredor que se entregaran a la llegada, llegan las empresas colaboradoras, cada una montando su pequeño stand patrocinando sus productos.
 Terminan de inflar los arcos, ya está todo dispuesto. Me voy a la salida, atravieso el Puente Viejo que está magnifico a estas horas, luego los corredores disfrutarán de él ya que lo atravesarán por dos veces en ambas direcciones.
 Son las diez de la mañana, comienzan a llegar los participantes, en el polideportivo Guadiana recogen los dorsales los que no lo hicieron el día anterior, las chicas del guardarropa esperan, aún es pronto. Comienza a llover y baja la temperatura, una participante de Jerez de la Frontera pide unos guantes de latex, dice que las manos se le quedan heladas, se echa de menos al spiker, a pesar de la lluvia la gente tiene ganas de marcha, enseguida comienza la música, toda la avenida se llena de atletas calentando, corriendo de una punta a otra y muchos con los plásticos impermeables. Desde la estación de autobuses hay una bonita vista de la avenida por lo que intento recogerla con mi cámara, a pesar de la lluvia torrencial que cae en estos momentos.
 Quedan cinco minutos y no deja de llover, me desplazo a la salida. Cinco, cuatro, tres, dos, uno, comienza la carrera, los que tienen buenas marcas o quieren conseguirlas salen disparados, el grueso del pelotón tranquilamente a disfrutar aunque le pese a la lluvia, la gente ha venido de muchos lugares de España para que una simple lluvia les estropee el momento que a mi me estropeó el maldito gemelo, aunque de esta manera también se disfruta, de otra manera pero se disfruta.


 Corro al Puente Viejo quiero coger con mi cámara a los corredores atravesando el Guadiana sobre 2000 años (y pico) de antigüedad. Junto a mí alguna cara conocida y otras menos conocidas, acompañantes y familiares de los corredores que aprovechan para hacer una visita a la ciudad, esperamos que les haya  gustado.
 Cuando pasa la escoba corro a por el coche, voy a ver si llego al Acueducto de los Milagros, es un buen sitio para ver la carrera y de paso gastar carrete, enseguida, el coche cronometrador, detrás como dos balas, Cano y un portugués que a la postre ganaría la carrera, poco a poco fueron pasando corredores cada uno a su ritmo, el reloj implacable será el responsable de las metas que cada uno se haya propuesto.
 Me he quedado pillado con el coche, hasta que no pase el último corredor no puedo sacarlo y quiero acercarme hasta el Templo de Diana,
 tardo en aparcar y cuando llego ya han pasado algunos corredores aunque me da tiempo a ver de pasar a Tina Maria Ramos, la atleta que ganaría la carrera entre las damas, la plaza del templo se ve majestuosa a pesar de la obra que ha servido de controversia entre los paseantes de Mérida.


 Uno a uno siguen pasando los atletas, es el kilómetro veinte, ya se encuentran a un paso, me marcho rápidamente a la meta donde recojo la llegada de algunos corredores, hay muy buen ambiente aunque el tiempo sigue sin acompañar.


 Reparto de bolsas de corredor, una cervecita que se agradece al final de la carrera y los clásicos comentarios de unos y de otros, al final la entrega de trofeos, algunos habrán alcanzado las expectativas que tenían previstas, otros las dejarán para el año próximo donde Mérida volverá a lucir sus mejores galas.

jueves, 3 de marzo de 2011

IV Ruta de los Celtas (Higuera la Real)

IV RUTA DE LOS CELTAS (HIGUERA LA REAL)
Distancia:         23,73 km.
Desnivel +:       483 m.
Desnivel-:         522 m.
Altura max.:     634 m.
Altura mín.:       419 m.

Hoy toca patear una zona del sur de Badajoz fronteriza con la provincia de Huelva, vamos a partir de Higuera la Real para realizar la IV Ruta de los Celtas. En un autobús programado por el club Camino de la Plata de Mérida partimos a las 7:00 de la mañana, en hora y media nos plantamos en el polígono industrial de Higuera la Real, el grupo, unas 50 personas se dirige hasta el parque para unirse al resto de club de los alrededores que congregan a unos 600 o 700 senderistas.
 El club organizador nos invita a café y unas pastas para coger fuerzas y sobre las 9:25 h. comenzamos. Atravesamos la localidad en dirección sur, a la salida dejamos la fuente de los Caños a la izquierda y seguimos el arroyo de las Pilas, a pesar de que llevamos varios días con ambiente soleado el suelo se encuentra bastante húmedo por lo que poco a poco el camino se va convirtiendo en un barrizal. 
Seguimos el arroyo por una cornisa artificial que se ha hecho para evitar la crecida del arroyo. Vamos dejando algunos antiguos molinos situados junto al río, los molinos de Gargullón, pasamos el cortijo de las Nieves y comenzamos un descenso que desemboca en una amplia pista, antiguo camino de Higuera la Real a Cumbres, cruzamos por un vado el arroyo del Moriano y comenzamos un corto pero empinado repecho hasta alcanzar el puerto de la Campona, un poco más adelante y ya en el descenso dejamos el cortijo de la Campona a la izquierda. 
Seguimos descendiendo hasta la rivera del río Sillo que atravesamos por un  nuevo vado y entrar en la provincia de Huelva.
 Nuevo repecho que subimos disfrutando de las dehesas, y del magnífico día que ha amanecido. 
Abandonamos la pista que va a Cumbres para tomar un callejón entre dos muros de piedra que tomamos a la derecha, en esta zona se pueden ver algunas explotaciones porcinas, al principio está seco pero poco a poco se vuelve a convertir en barrizal al desembocar en el callejón algunas torrenteras.
 Al llegar a las inmediaciones del cortijo Suarez, hacemos un giro brusco a la derecha, tomamos un carril entre muros de piedra y donde nos unimos al gr 48 (sendero de 284 km que parte del embalse del río Lleguas en Córdoba y llega hasta Barrancos ya en Portugal).
 Llegamos a un cruce y a la localidad onubense de Cumbres de Enmedio donde hacemos un alto para coger agua y algo de fruta que amablemente aporta la organización.
 Cuando terminamos de reponer, continuamos haciendo un giro de 90º a la derecha, cruzamos Cumbres de Enmedio en dirección norte saltamos un arroyo y seguimos un sendero, enseguida encontramos un mirador a la derecha, una pequeña parada para disfrutar de las vistas de la dehesa. El sendero desemboca en una carretera que en descenso llega después de cruzar nuevamente el río Sillo, al centro de interpretación del castro celta de Capote que se encuentra a 300 m. del mismo y que está considerado el referente arquitectónico más destacado de la Beturia Céltica, es un poblado amurallado situado sobre un cerro donde se realizaban ceremonias rituales y que fue sepultado a consecuencia de la conquista romana.
 Después de ver un video que reproduce aquellos momentos, continuamos siguiendo la carretera que traíamos durante unos metros, tomamos un camino a la derecha que en ascenso nos lleva hasta el plano donde se encuentra situado Higuera la Real que vemos a lo lejos, el camino sigue ahora paralelo a la N-435 que llevamos a la izquierda. Poco a poco vamos entrando en el polígono industrial donde tenemos nuestro autobús junto a los otros de los distintos clubs, dejamos la mochila y seguimos hasta el parque, final de ruta y donde la organización tiene preparado unos bocadillos junto a una cerveza y un buen caldo que hacen que recuperemos algo del cansancio del camino, han sido aproximadamente 24 km. Ahora toca esperar a la salida del autobús para volver, puntualmente lo hace a las 16:30 horas a las que habíamos quedado, a las 18:00 ya estábamos en Mérida.
Nota: Las fotos son de Lucía y Gema Cordero